diumenge, 9 de setembre del 2007

(supose que hi ha històries per explicar)

estimades persones que us detureu en aquesta bitàcola, ja fa masses dies que no he tingut la possibilitat d'actualitzar-la, i per això us demano disculpes.
tractaré en els propers dies d'explicar què ha succeït a la meua vida -com si fos quelcom interessant- en les últimes tres setmanes i què passa per la meua ment ara que en dotze dies tornaré a ésser a ca meua. Sé que hi haurà moltes coses a explicar-nos, però el temps mai derrotarà a les nits; si més no, si no volem.

see u soon!!!

APROFITIN PER GAUDIR D'UN DELS ESPECTACLES MÉS GRANS DEL MÓN:

RUGBY WOLRD CUP 2007 FRANCE

divendres, 7 de setembre del 2007

despetaleando la margarita

Las decisiones
no pueden tomarse en caliente;
deben dejarse reposar.

...quiero, no quiero,
quiero, no quiero...

Al igual que para hacer un buen caldo
el futuro no puede ser un cambio de brisa,
deber ser una maceración lenta;

...quiero, no quiero,
quiero, no quiero...


el amor no se fragua en un día,
ni una ciudad de un suspiro,
ni un hogar en una noche.

...quiero, no quiero,
quiero, no quiero...

No es tenerle miedo al futuro;
es hacer las cosas porque queremos hacerlas,
no porque queríamos.

...quiero, no quiero,
quiero, no quiero...


No es miedo al error, es buscar el acierto;
es tratar de saber qué podemos ganar
y qué vamos a perder.

...quiero, no quiero,
quiero, no quiero...


Ignacio Barrau Salguero
Bangor, Cymru
06/IX/2007

dijous, 30 d’agost del 2007

Romeo and Juliet

A la dramatúrgia trobem l'expressió més profunda dels nostres sentiments de forma explícita.

Avui us deixo uns fragments dels últims versos de Romeo i de Julieta a l'acte V escena III. (Romeo en taronja, Juliet en lila, acotacions en verd).

In faith, I will. Let me peruse this face.
Mercutio's kinsman, noble County Paris!
What said my man, when my betossed soul
Did not attend him as we rode? I think
He told me Paris should have married Juliet:
Said he not so? or did I dream it so?
Or am I mad, hearing him talk of Juliet,
To think it was so? O, give me thy hand,
One writ with me in sour misfortune's book!
I'll bury thee in a triumphant grave;
A grave? O no! a lantern, slaughter'd youth,
For here lies Juliet, and her beauty makes
This vault a feasting presence full of light.
Death, lie thou there, by a dead man interr'd.

Laying PARIS in the tomb


How oft when men are at the point of death
Have they been merry! which their keepers call
A lightning before death: O, how may I
Call this a lightning? O my love! my wife!
Death, that hath suck'd the honey of thy breath,
Hath had no power yet upon thy beauty:
Thou art not conquer'd; beauty's ensign yet
Is crimson in thy lips and in thy cheeks,
And death's pale flag is not advanced there.
Tybalt, liest thou there in thy bloody sheet?
O, what more favour can I do to thee,
Than with that hand that cut thy youth in twain
To sunder his that was thine enemy?
Forgive me, cousin! Ah, dear Juliet,
Why art thou yet so fair? shall I believe
That unsubstantial death is amorous,
And that the lean abhorred monster keeps
Thee here in dark to be his paramour?
For fear of that, I still will stay with thee;
And never from this palace of dim night
Depart again: here, here will I remain
With worms that are thy chamber-maids; O, here
Will I set up my everlasting rest,
And shake the yoke of inauspicious stars
From this world-wearied flesh. Eyes, look your last!
Arms, take your last embrace! and, lips, O you
The doors of breath, seal with a righteous kiss
A dateless bargain to engrossing death!
Come, bitter conduct, come, unsavoury guide!
Thou desperate pilot, now at once run on
The dashing rocks thy sea-sick weary bark!
Here's to my love!

Drinks

O true apothecary!
Thy drugs are quick. Thus with a kiss I die.

Dies

(...)

What's here? a cup, closed in my true love's hand?
Poison, I see, hath been his timeless end:
O churl! drunk all, and left no friendly drop
To help me after? I will kiss thy lips;
Haply some poison yet doth hang on them,
To make die with a restorative.

Kisses him

Thy lips are warm.

(...)

Yea, noise? then I'll be brief. O happy dagger!

Snatching ROMEO's dagger

This is thy sheath;

Stabs herself

there rust, and let me die.

Falls on ROMEO's body, and dies




dimecres, 29 d’agost del 2007

LA FORJA DE LOS HÉROES

[nota del editor: este espeluznante relato fue hallado entre los restos de un antiguo campamento a los pies de los tumuli. Debido a su antigüedad nos hemos visto obligados a traducir la antigua lengua llena de consonantes en la que está escrita esta extraordinaria hazaña aquí narrada para que el mayor número posible de personas humanas puedan gozarla.
ha sido imposible capturar ninguna de las imágenes que acompañaban al texto original
Les aconsejamos busquen abrigo al albur de unas pieles queridas junto a una chimenea encendida bajo el cobijo de una noche iluminada por Selene].

Segismondo dei Conti ya lo afirmó tiempo ha; nos, suscribimos sus palabras como nuestra propia verdad:

Non dubito fore quin haec posteris non facta sed ficta videantur.

La mañana había nacido esplendorosa; límpida como el rostro de nuestra más querida diosa. Un azul candeal que irradiaba esperanza en las posibilidades de las tres humildes personas que nos disponíamos a tratar de hollar la eternidad. Aquél rostro de tintes cobálticos me recordó los abrazos bajo los framboyanes. El aire penetraba en nuestros pulmones con la frescura de las aguas puras de los arroyos al nacer. Allí se apercibía como ese nuevo día bebía los vientos por la vida. Sólo algunas briznas argénteas, cual suspiros, garabateaban la cúpula celeste que nos envolvía.
Dori, nuestra señora de las vides; Reimon, el dandi de las tierras sin playa; y un servidor, el conocido como Homo Natxus Gaellicus, habíamos pernoctado entre las entrañas de la tierra para poder acometer nuestra humilde, más nunca antes lograda, empresa.
La compañía estaba lista para emprender la marcha: la eternidad nos esperaba; o en nuestra odisea hallábamos la forma de escribir nuestros nombres en las páginas de la Historia o simplemente habríamos fenecido en el intento. {Las Diosas se apiadasen de nosotros y de nuestras almas}
Nuestros serenos pasos, como el fluir del tiempo entre las arenas de los relojes, nos habían conducido hasta los pies del gigante el reposo eterno del cual pretendíamos perforar. Unos extraños olores se avecinaron hasta nuestras personas. Era una mezcla de ascuas de carbón y azufre; y unas nubes ennegrecidas se arremolinaron en los cielos. Posiblemente era un aviso desde las más oscuras profundidades de los Infiernos; mas sólo había una posible acción a realizar: seguir nuestra senda.
Grises se nos antojaron las primeras rampas a ascender. Y a medida que nuestros pies trataban de avanzar adquirían tonalidades azabaches. Cada intento de avanzar parecía ser detenido, como si las manos de los caídos en los intentos previos tratasen de aferrarse a nosotros para impedirnos nuestro cometido, como si tratasen de evitarnos los nigérrimos futuros que parecía que nos depararíá nuestra odisea. Fue por este motivo, que decidimos denominar a este punto 0 de la ascensión Las rampas de los caídos.
La propia madre montaña decidió colocarnos a cada uno en una posición: Gestín, "la madre cepa" vigilaba la retarguardia; el Consejero de las tierras sin costas tutelaba desde el centro los pasos que daba el designado como "sherpa". Poco después, descubrió que quien abría la senda era, sólo, un Inconsciente: caminaría sin detenerse hasta hallar la muerte.
En un punto aproximado a los 1148.29 pudimos empezar a descubrir que la senda serpentearía como los designios de un alma enamorada que no puede decidirse. Pero ya empezamos a comprender, que Yr Wyddfa nos depararía escondidas sorpresas para tratar de vencernos, como siempre había hecho con todos los intentos previos. Fue en ese primer punto de medición, donde empezamos a oír una voz que seguiría todo el camino con nosotros. Nunca llegaríamos a descubrir la naturaleza de la misma; si sus intenciones eran protegernos o proteger a la masa rocosa que nos sustentaba. Lo cierto, como que las ninfeas crecen en las aguas, es que empezó a protegernos contra las ovejas.
Posiblemente nadie lo sepa; pero las ovejas son seres poderosos. De hecho, son las hembras del carnero -las mujeres de los osarios!-. Sus ojos esconden profundidades sin sondar, presagios sobre los criaderos de malvas, los fuegos para iluminar los infiernos. Las ovejas vagaban por las veredas entre las que tratábamos de dibujar un camino; se desdibujaban en la niebla balando las más zainas profecías.
En el punto lunar 1779,85; el carnero mayor de los infiernos de los túmulos se dispuso a ocluirnos el paso. Dejamos paso al espíritu femenino quien trató de abrirnos un resquicio entre los malos designios que nos lanzaban. La lucha fue terrible, ni tan siquiera quien hubiese derrotado a la Esfinge se hubiese sentido capaz de superarla; pero el destino nos aguardaba... y el fin del mundo seguía huyendo de nosotros... Algún día, ella decidirá abrir su pandora y narrar qué aconteció mientras el resto creíamos ver deambular las alma caídas en un reposo eterno.
Poco más allá, decidimos detener nuestros pasos. El deambular podía empezar a ser errático, y algunos ya creían que esa jamás sería la senda que nos guiaría al paraíso, si no que nos conduciría a un vil olvido muerto. Reposamos nuestros cuerpos, y meditamos sobre lo que creíamos ver a nuestro alrededor. Manadas de ovejas esperando un leve despiste para alejarnos del camino que nosotros mismos íbamos abriendo. Una niebla que subía desde los sulfurosos lagos de las tinieblas, desolación y piedras calladas que aguardaban nuestra caída.
El inconsciente volvió a oler a azufre y decidió seguir de nuevo el camino. La señora de la montaña se reveló contra nosotros: las pendientes se hicieron tan pronunciadas que parecían que en vez de permitirnos ascender, descenderíamos en nuestro objetivo. Pese a las nuevas dificultades, no cejamos en nuestros anhelos y seguimos ascendiendo sin hacer caso omiso a los pies que parecían retroceder sobre el resbaladizo pavimento pétreo.
De repente, la montaña se abrió ante nosotros. Como si los más feroces dioses hubiesen masacrado la roca con sus hachas, nuestros ojos divisaron una brecha en mitad de la fría pared. Sólo teníamos una opción: seguir avanzando. Aquel punto 2296.58 sería denominado, si regresábamos, como Puerta del Infierno; pues al atravesarla sólo hallamos un manto albino que nuestros ojos no pudieron atravesar. Dedujimos que eran los vapores de las calderas en las que arderíamos durante el resto de la eternidad infinita.
Pese a todo, creímos en nosotros mismos; y esa fue nuestra fuerza. Pudimos divisar la luz que nos guiaría hasta el reír el alba. Soñamos despiertos cómo podíamos pintar de verde aquella piedra triste. Y avanzamos, el Inconsciente delante, sin ver dónde pisaba y sin percatarse que su cuerpo podía llegar a la extenuación, pero él debía abrir el camino a los demás entre el abrazo níveo. La subida cada vez era más dura, las doce pruebas para ganar la sangre para ser vivos en la historia. Cada paso era más terrible que un escalón en babel; y los carneros seguían vigilando desde la más alta cima de la calígine a través de los ojos de sus nigrománticas arpías. Aun así, avanzamos por la gloria de la humanidad.
Vimos los túmulos de los sueños, de los anhelos, del pasado y en las cenizas en las que se convertiría nuestro futuro si no lo conseguíamos. Imaginamos un bosque donde los pinos crecían sobre la arena de la playa; creímos que si los ángeles o las valquirias podían existir vendrían a arrullarnos en ese preciso momento, quizá las hadas podían convertirse en amantes de los demonios, los dragones dormirían su sueño rojo esperando el despertar eterno de los héroes, quizá la vida y el conocimiento podrían caminar de la mano como dos felices amantes... quizá sólo estábamos muriendo.
Y el cielo se abrió: y una luz iluminó el punto 3559.71, allí debíamos postrarnos de rodilla y con nuestros alientos construir la imagen para nuestras diosas. Habíamos arribado a la cima, la vida había confiado en nosotros... Habíamos forjado la leyenda para que fuese contada. Ahora la montaña podría descansar tranquila, una vez sus entrañas habían sido descubiertas y sus verdades mostradas.

Como escribieron Catón y Horacio: Rem tene, verba sequentur.




dijous, 23 d’agost del 2007

Oscar the cat

Avui us vull parlar d'un gat molt especial. Aquest gat es diu Oscar. Viu al Rhode Island Hospital. (third floor of the Steere House Nursing and Rehabilitation Center in Providence) .

Des de fa dos anys és la mascota del personal i els residents. Estem parlant d'un lloc on viuen persones grans la majoria de vegades amb malalties molt greus. Tot i que pugui semblar mentida, es manté distant de la gent. Oscar ha esdevingut famós des de que el juliol el Dr Dosa publiqués un commovedor -o patètic en el seu sentit etimològic- assaig a the New England Journal of Medicine.

En ell, se'ns explica com Oscar, que resideix en la zona de l'staff, fa, també, les seves rondes de visita. Vagareja pels passadissos; fins que quelcom el fa introduir-se en una de les habitacions i restar junt a la persona. Fins aquí no semblaria res molt especial; però Oscar the cat ho és. Penseu que en aquests moments - i després d'observar-ho en vint-i-cinc cassos- el personal sanitari el que farà és avisar la família de la/el pacient.

Oscar the cat té l'habilitat, la capacitat, el do -col·loqueu el substantiu que considereu més adequat- de percebre que en unes quatre hores, com a màxim, aquesta persona morirà. Com? Aquest és el gran misteri; no el per què -una massa filòsofica i perillosa pregunta en ciència-.

Pot ser que les persones, com la resta d'ésser vius emetem algunes senyals, potser odoroses, quan la mort està arribant i el nostre cos ja no pot lluitar més contra la "blanca dama de la dalla"? És aquesta l'estona de creuar el túnel i veure la llum?

Peró si tornem a Oscar, Què percep? Com ho percep? Per què hi va fins la persona? Per què roman amb ella fins que mor? Quantes espècies animals son capaces de percebre-ho?

La vida continua essent un gran misteri.

P.S.: -arriba tard perquè ja has posat un comentari- Volia dedicar aquest pàgina a Anna Massalle, per l'interès en el tema, així com a Alícia "Cheshire", ja que ens coneguérem a Mirlando.

dimarts, 21 d’agost del 2007

21 agost 2007

sempre he afirmat que el Heavy Metal arribà a la meva vida en el 1987; i si ho feu fos gràcies a mon germà, i especialment a una banda: IRON MAIDEN.

Avui vull posar-vos una gravació d'una cancó durant la seva última actuació a Barcelona; especialment Fear of the Dark.



i per què no, una "baladeta"?



Espero que algun dia pugui aconseguir la gravació del bolo dels meus dejavu!!!

FELICITATS!!!

dilluns, 20 d’agost del 2007

Com donar-vos les gràcies?

Queden trenta-tres nits per ésser a Barcelona; i crec que ja va sent hora que faci públic un sentiment que camina amb mi des de la nit de l'u al dos de juny... com unes llàgrimes bressolades per la nostra mar; com la llum a la fi del llunyedar de l'horitzó; com els somnis que es corporifica al mig de la nit per pintar-li un rostre a la lluna; com la carícia que es desperta després de l'amor; com el petó a la galta, ben a prop dels llavis, que ens amaga un somrís que sembla esbossar un futur; com una abrasada quan necessites plorar i aquests braços et donen un ànima que refugii l'iceberg que es trenca...

aquesta és una primera versió d'un escrit -potser si mai hi ha una reflexió pública sobre la meua vida a Cymru tothom conegui públicament aquest agraïment-, perquè ara no us puc parlar mirant-nos als ulls.

GRÀCIES A TOTES I A TOTS!!!


Quisiera esta tarde lluviosa de agosto abrir de forma queda, calma y serena mi alma; mostrar mi agradecimiento, mi gratitud, y por encima de todo, mi cariño. Desde una nubes plomizas desciende casi ingrávida una fina lluvia, casi fiel compañera de esta estancia; a través suyo el verde paisaje -ondulante como los vivos senos de una mujer yaciente- deambula cerca de un mar profundo, silente, siempre expectante para conectarme con mi mundo. ¿Veis como la niebla abraza con tranquilidad las colinas? Con la misma serenidad que las ha podido admirar el tiempo. Y así quiero yo sentarme hoy a explicaros mi interior:
Aquella noche de junio, después del ritual de la cena y cuando unas garras, más que dedos, comenzaban a atenazar mis vísceras, me dispuse a vagar hacia mi cervecita como un nazareno en procesión, o como un peregrino la noche antes de iniciar el camino. (Qué linda es esta verde cerrada campiña). Y así mis pasos parecían no resonar sobre el gris pavimento bajo las anaranjadas luces de la noche barcelonesa. Y yo pensaba que sería algo tranquilo: alguna cerveza, algún abrazo y alguna palabra esperanzadoramente triste...
¡Cómo podía haber sido tan ingenuo! ¡Cómo podía haber pensado que iba a despedirme, aunque sólo fuese por cuatro meses, casi en soledad! Si de algo me he podido vanagloriar toda mi vida ha sido de estar siempre acompañado por maravillosas personas; de haber tenido la suerte -y todavía no sé si siendo merecedor- de rodearme de verdadero amor. (Mira ese pequeño arroyuelo; quizá ahora que nadie me ve, pueda verter en él mis felices lágrimas del recuerdo).
Y allí estaba yo... O, mejor dicho, allí estabais todas vosotras, las personas que habíais decidido enseñarme lo que es la añoranza antes de que ella llegue a abrazarte. (Creo que necesito algo para beber; me esta ardiendo la garganta). Y pensar que no me lo había imaginado. Y aun así fui tan tonto de controlarme las lágrimas; si hubiese otra vez, las veréis. Como vimos aquellas imágenes de mi felicidad pasada; siempre gracias a vosotras, las personas que brizna de yerba a flor habéis creado este jardín maravilloso, este edén para vivir. Ahora mismo, me gustaría volver a estar allí, para poder, de nuevo, volver a abrazaros a todos y cada uno. En un abrazo silencioso en el que las almas se hablan, como en la orilla de la mar. (Cuántas serenas historias, quizá más interesantes que las de un castillo, podría contarnos esa casa en mitad del bosque). ¿Cómo agradeceros aquella maravillosa noche, si no es seguir queriéndoos todavía más? Y sólo era cuatro meses, de verano, ¿qué hubieseis hecho si me llego a ir para tres años...? ¡Qué maravillosamente largo fue Macondo aquella noche! Algo así debe ser el instante del eterno retorno; por situaciones como ésa merece la pena vivir. Gracias a todas y a todos: fuisteis tan malos aquella noche... ¿Cómo decirles a las tres personalidades, hada, diablo y ninfa, que después de una locura de viaje de palabras idearan tal país de las maravillas que le dieron sentido a la limpieza de primavera? (parece que empieza a haber fiesta en el pub). ¿
Por qué escribir todo esto sino para decir que os quiero? Para decirlo bien alto y bien claro; y para que todo el universo sepa que gozo de las mejores amistades posibles.

Os querré siempre!

firmado en primera versión definitiva
el 19/VIII/2007
camino de Llangollen


M'agrada sentir que falta menys per continuar aquest escrit: la seva segona part natural seria la retrobada...

Vull, amb aquestes paraules, deixar palès que el gran plaer que està suposant aquesta experiència començà
aquella nit; perquè vareu demostrar que la màgia existeix...